Cojera en perros: cuando no se trata de una lesión
Cuando los dueños de mascotas notan una cojera en los perros, el primer pensamiento suele ser directo: ¿Mi perro se ha hecho daño en una pata? Un esguince, una rotura de ligamentos, una pata dolorida o tal vez artritis... Y la mayoría de las veces, ese instinto es correcto.
Pero todos los días, en neurología veterinaria, vemos cojeras en perros que no provienen de huesos, articulaciones ni ninguna lesión física. En su lugar, los problemas que descubrimos radican en el sistema nervioso.

Lo que hace que estos casos sean un reto es que pueden parecer muy similares al principio. Este artículo explica qué significa realmente la cojera en perros, en qué se diferencian las causas neurológicas y cuándo puede ser el momento de mirar más allá de la propia extremidad.
¿Qué significa realmente "cojera en perros"?
En primer lugar, cojera no siempre significa dolor. Cuando hablamos de cojera en los perros, nos referimos a una marcha anormal o dificultad para utilizar una extremidad, que puede deberse a dolor, debilidad o disfunción en el sistema musculoesquelético o nervioso. Esto puede manifestarse como cojera, rigidez, reticencia a moverse, arrastrar una pata o mantener una pata levantada.
La cojera es un signo clínico que puede deberse a muchas afecciones diferentes, como lesiones físicas, enfermedades articulares, infecciones, fracturas o problemas neurológicos. Determinar la causa requiere una evaluación veterinaria.
¿La cojera en los perros es siempre una lesión física o un problema ortopédico?
Aunque las lesiones físicas y los problemas ortopédicos son las causas más comunes de cojera en los perros, las causas neurológicas también son posibles, pero a menudo se pasan por alto, sobre todo al principio.
La cojera neurológica se deriva de problemas que afectan al sistema nervioso, concretamente a la:
- Médula espinal
- Nervios
- Músculos
Sin embargo, estos problemas causan cojera por razones que difieren de las lesiones físicas o las enfermedades ortopédicas. En los casos neurológicos, los perros pueden tener dificultades para caminar no porque les duela algo, sino porque el sistema nervioso no controla correctamente el movimiento.
¿Cómo causan los problemas neurológicos la cojera en los perros?
El movimiento normal depende de la comunicación constante entre el cerebro, la médula espinal, los nervios y los músculos. El cerebro envía señales a la médula espinal, esas señales viajan a través de los nervios hasta los músculos y la información sensorial vuelve al cerebro para ajustar el movimiento y el equilibrio.

Cuando se ven afectados los nervios que irrigan una extremidad, los propios músculos o la parte de la médula espinal donde se originan esos nervios, esa comunicación se interrumpe. En estos casos, un perro puede parecer cojo aunque la extremidad esté sana. El resultado suele ser debilidad o dificultad para utilizar la extremidad, en lugar de la clásica cojera provocada por el dolor.
¿Qué aspecto tiene la cojera neurológica en los perros?
La cojera neurológica se comporta de forma diferente a la cojera ortopédica, aunque las diferencias pueden ser sutiles al principio. Con el tiempo, tienden a surgir ciertos patrones.
Entre los indicios que debe observar en casa se incluyen los siguientes
- Knuckling o arrastre: Los perros pueden caminar sobre la parte superior de la pata, rasparse la pata o incluso arrastrar una extremidad. Esto sugiere una pérdida de conciencia de la posición, no dolor.
- Debilidad o pérdida de coordinación: En lugar de evitar el peso debido al dolor, la pata puede tambalearse o ceder.
- Afectación de varias extremidades: Los problemas ortopédicos y las lesiones físicas suelen afectar a una pierna, mientras que muchas afecciones neurológicas suelen afectar a dos o cuatro extremidades.
- Signos neurológicos asociados: Una cojera asociada a signos como debilidad, problemas de coordinación, fasciculaciones musculares, atrofia muscular o incontinencia puede indicar que el problema subyacente es neurológico más que ortopédico.
- Patrones cotidianos atípicos: La artritis suele causar rigidez tras el reposo que mejora con el movimiento. La cojera que, por el contrario, empeora con la actividad (especialmente sin dolor evidente) puede apuntar a un problema neurológico.
¿Causa dolor la cojera neurológica en perros?
Algunas afecciones neurológicas pueden ser muy dolorosas, como una hernia discal (IVDD), mientras que otras pueden causar debilidad o problemas de coordinación sin dolor evidente. Esta es la razón por la que algunos perros con cojera neurológica siguen pareciendo brillantes, felices y con ganas de moverse, aunque su marcha sea claramente anormal.
¿Cuáles son algunas de las causas neurológicas comunes de cojera en los perros?
La cojera neurológica puede originarse en varias partes diferentes del sistema nervioso, y las causas subyacentes varían ampliamente.
Los trastornos de la médula espinal son una causa neurológica común de dificultad para caminar y pueden incluir:
- Enfermedad del disco intervertebral (IVDD)
- Embolia fibrocartilaginosa (FCE)
- Mielopatía degenerativa
- Síndrome de Wobbler
- Discospondilitis
- Tumores, infecciones o inflamaciones de la columna vertebral
Los trastornos de los nervios periféricos pueden provocar cojera o un uso anormal de las extremidades, como:
- Tumores o lesiones del plexo braquial o lumbosacro
- Compresión de la raíz nerviosa
- Neuropatías generalizadas
Ciertas enfermedades musculares también pueden presentarse como cojera en perros, incluyendo:
- Miopatías
- Miastenia gravis
- Polimiositis
¿Cómo distinguen los veterinarios la cojera ortopédica de la neurológica en los perros?
Distinguir entre las causas ortopédicas y neurológicas de la cojera en los perros comienza con exámenes físicos y neurológicos cuidadosos. Ambas evaluaciones valoran el dolor, pero lo hacen de formas distintas y buscan patrones diferentes.

Las causas ortopédicas, como lesiones, artritis o enfermedades articulares, suelen manifestarse:
- Dolor localizado en una articulación o hueso concretos
- Molestias reproducidas con la manipulación articular o pruebas de amplitud de movimiento
- Hinchazón, engrosamiento o inestabilidad de una articulación
- Una cojera constante que se correlaciona con una extremidad y un movimiento concretos
Las causas neurológicas son más probables cuando los veterinarios detectan
- Debilidad en lugar de evitación del peso debido al dolor
- Reflejos anormales en la exploración neurológica
- Cambios en el tono muscular o atrofia muscular
- Dolor provocado por la palpación de la columna vertebral o el movimiento del cuello o la espalda en lugar de en una articulación.
- Pérdida de conciencia de la posición de la pata o retraso en su corrección
- Alteración de la sensibilidad
- Anomalías de la coordinación
Los perros con cojera neurológica también suelen tener radiografías normales, lo que proporciona otra pista de que el problema se encuentra fuera de los huesos y las articulaciones.
¿Cómo se diagnostica la cojera neurológica en perros?
El diagnóstico comienza con un examen neurológico detallado, que ayuda a localizar el problema dentro del sistema nervioso. En función de estos resultados, pueden realizarse pruebas adicionales como análisis de sangre, pruebas de imagen avanzadas como la resonancia magnética del cerebro o la médula espinal, análisis del líquido cefalorraquídeo o pruebas de electrodiagnóstico de nervios y músculos en determinados casos.
¿Puede tratarse la cojera neurológica en perros?
Muchas causas neurológicas de cojera en perros son tratables. El tratamiento depende de la causa subyacente y puede incluir medicación, rehabilitación física, cirugía y cuidados de apoyo, incluidos ajustes del estilo de vida. Cuanto antes se identifique el problema, más opciones habrá disponibles.
¿Qué debo hacer si mi perro está cojo y no parece una lesión física?
Es razonable preguntar a su veterinario si debe considerarse una causa neurológica y si es apropiado remitir al perro a un neurólogo si la cojera en perros
- No mejora con reposo y antiinflamatorios
- Empeora con el tiempo
- Implica debilidad o cambios en la coordinación
- Afecta a más de una extremidad
- O simplemente no se ajusta a un patrón de lesión física
Una evaluación temprana puede marcar una diferencia significativa tanto en las opciones de tratamiento como en los resultados.
Southeast Veterinary Neurology ayuda a los perros a volver a caminar
La cojera en los perros no siempre es lo que parece. Aunque las lesiones y la artritis son comunes, la enfermedad neurológica es una causa que a menudo se pasa por alto y que merece ser tenida en cuenta.
Si la cojera de su perro no tiene sentido, confíe en sus instintos y haga preguntas. Una evaluación rápida y exhaustiva puede marcar la diferencia. Southeast Veterinary Neurology (SEVN) puede ayudar a su perro a caminar de nuevo con sedes en Miami, Boynton Beach, Jupiter y Virginia Beach. Póngase en contacto con nosotros hoy mismo.
Preguntas frecuentes sobre la cojera en perros
¿Por qué mi perro cojea?
La cojera en los perros puede ser causada por lesiones físicas, artritis o problemas neurológicos que afectan a los nervios, los músculos o la columna vertebral.
¿Pueden los problemas de la columna vertebral provocar la cojera de un perro?
Sí. Los problemas de la médula espinal o de las raíces nerviosas pueden provocar cojera en los perros al debilitar las extremidades, reducir la coordinación o alterar la marcha.
¿Por qué mi perro cojea a veces y otras no?
La cojera intermitente en los perros puede deberse a fatiga, debilidad fluctuante o problemas neurológicos sutiles que afectan al control de las extremidades.
¿Por qué mi perro cojea pero no tiene dolor?
No todas las cojeras de los perros son dolorosas. Algunas afecciones neurológicas afectan al movimiento o al control de las extremidades sin causar molestias evidentes.
¿Por qué mi perro cojea pero las radiografías son normales?
Las radiografías evalúan los huesos y las articulaciones, pero no muestran la médula espinal ni los nervios. Las radiografías normales con cojera continua pueden apuntar a una causa neurológica.
¿Es grave la cojera repentina en los perros?
A veces. La cojera repentina en perros, el arrastre de una pata o la debilidad pueden indicar problemas neurológicos urgentes.
¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario por cojera?
Consulte a su veterinario si la cojera en perros dura más de uno o dos días, empeora, afecta a varias extremidades o viene acompañada de debilidad, arrastre de nudillos o arrastre.
¿Por qué mi perro arrastra la pata trasera?
Arrastrar una pata trasera es un signo de cojera en perros que puede ser consecuencia de problemas de la columna vertebral, nerviosos, musculares o articulares graves.
¿Por qué mi perro camina sobre la pata?
Caminar sobre la parte superior de la pata, o "knuckling", es una forma de cojera en los perros a menudo causada por problemas nerviosos o espinales en lugar de dolor en la pierna.